La doble antiagregación plaquetaria (conocida también por sus siglas en inglés, DAPT) consiste en tomar dos fármacos antiagregantes a la vez —habitualmente ácido acetilsalicílico junto con un inhibidor del receptor P2Y12, como clopidogrel, ticagrelor o prasugrel— tras el implante de un stent coronario. Su objetivo es evitar que se forme un coágulo dentro del stent mientras el tejido del vaso lo recubre por completo.
Por qué es necesaria
Un stent recién implantado es un cuerpo extraño dentro de la arteria, y hasta que las células del propio vaso lo recubren —proceso llamado endotelización—, existe riesgo de que se forme un trombo sobre su superficie. La trombosis del stent es una complicación poco frecuente pero grave, que puede provocar un infarto. La doble antiagregación reduce de forma muy significativa ese riesgo mientras dura el proceso de cicatrización del vaso.
Duración del tratamiento
El tiempo recomendado varía según el tipo de stent, el motivo del implante y el riesgo hemorrágico de cada paciente, pero suele oscilar entre 6 y 12 meses, con pautas más cortas o más largas en situaciones concretas. Suspender la doble antiagregación antes de lo indicado por el cardiólogo, incluso por pocos días, incrementa de forma notable el riesgo de trombosis del stent, por lo que cualquier cambio en esta medicación debe consultarse siempre con el especialista.
Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.