
Tras la implantación de un stent coronario la mayoría de las personas retoma su vida habitual en pocos días. Lo que cambia de forma duradera es el tratamiento: la medicación, el control de los factores de riesgo y las revisiones.
Medicación
Se pauta una doble antiagregación durante un tiempo que fija el equipo según el motivo del stent y el riesgo de sangrado, y después un antiagregante de forma indefinida. No debe suspenderse por cuenta propia, porque el riesgo de trombosis del stent es mayor en los primeros meses. Suelen añadirse estatinas, betabloqueantes u otros fármacos según cada caso.
Ejercicio y actividad
La actividad física moderada se recomienda y suele iniciarse de forma progresiva; la conducción y la vuelta al trabajo dependen del acceso utilizado y de si hubo un infarto. Muchos centros ofrecen rehabilitación cardiaca.
Cuándo consultar
Dolor u opresión en el pecho, falta de aire inusual, sangrado importante o un hematoma que crece en el punto de punción requieren avisar al equipo o acudir a urgencias.
También se conoce como: vida tras la angioplastia, convivir con un stent, después del stent.
Ver también
- Trombosis del stent: qué es y cuándo puede ocurrir
- ¿Qué es un stent coronario y qué tipos existen?
- Lesión de bifurcación coronaria: qué es y cómo se trata
- Ecografía intracoronaria (IVUS)
- Paciente con cirugía de revascularización coronaria previa
Última revisión: octubre de 2026.
Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.