La angina de pecho es un dolor o una opresión en el pecho que aparece cuando el corazón recibe menos sangre y oxígeno de los que necesita, casi siempre por una estenosis en una arteria coronaria. A diferencia del infarto, en la angina el flujo se reduce de forma transitoria y no llega a producirse muerte del tejido cardíaco, por lo que el dolor suele ceder en pocos minutos con el reposo o con nitroglicerina.
Diferencias con el infarto
La angina típica aparece con el esfuerzo o el estrés, dura menos de 10-15 minutos y desaparece al parar la actividad o con medicación. El infarto agudo de miocardio, en cambio, se produce cuando una arteria coronaria se ocluye por completo, el flujo se interrumpe de forma brusca y el músculo cardíaco empieza a morir si no se restablece la circulación con rapidez: el dolor es más intenso, prolongado —más de 20 minutos— y no cede con el reposo. Por eso un dolor torácico que no mejora en ese tiempo debe tratarse siempre como una urgencia.
Cuándo es una urgencia
La llamada angina inestable —dolor que aparece en reposo, que es de nueva aparición o que cada vez cuesta menos esfuerzo provocarlo— se considera parte del mismo espectro que el infarto y requiere atención médica urgente, ya que anuncia un riesgo alto de que se produzca una oclusión completa en poco tiempo.
Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.