Prueba de esfuerzo (ergometría): para qué sirve y cómo se hace

La prueba de esfuerzo, o ergometría, estudia cómo responde el corazón al ejercicio controlado en una cinta o bicicleta, mientras se registran el electrocardiograma y la tensión arterial.

Para qué se usa

Ayuda a valorar si hay isquemia, a evaluar la capacidad funcional, a detectar arritmias inducidas por el esfuerzo y a seguir la evolución tras un infarto o una revascularización.

Cómo se hace

La carga aumenta de forma progresiva y la prueba suele durar entre 8 y 15 minutos, con supervisión médica. Conviene llevar ropa y calzado cómodos y seguir las indicaciones sobre medicación y comida. Se detiene si aparecen síntomas, cambios en el ECG o una respuesta anormal de la tensión.

Limitaciones

Puede ser menos fiable si el ECG basal está alterado o si la persona no puede ejercitarse lo suficiente; en esos casos se recurre a pruebas de imagen con estrés.

También se conoce como: ergometría, test de esfuerzo, prueba de ejercicio, cinta.

Ver también

Última revisión: octubre de 2026.

Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

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