La sanidad pública madrileña ha dado un paso importante en la innovación médica con una técnica que mejora la calidad de vida de las mujeres y reduce significativamente los tiempos de recuperación. El Hospital Universitario de Móstoles se ha convertido en el primer centro público de España en aplicar de forma sistemática la termoablación por microondas para tratar los miomas uterinos, una de las patologías ginecológicas más frecuentes.
Este avance coloca al hospital como referente nacional en tratamientos ginecológicos de alta precisión y mínima invasión, ofreciendo una alternativa real a las cirugías tradicionales como la histerectomía o la laparoscopia. A la vez, se posiciona como centro formador de especialistas de todo el país.
Una técnica pionera al servicio de la salud femenina
Desde hace más de un año, el Hospital de Móstoles ha empleado esta técnica en un número creciente de pacientes, con resultados muy positivos. Hasta la fecha, 14 mujeres han sido tratadas con éxito, según ha informado la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
La termoablación con microondas consiste en introducir una aguja guiada por ecografía, que aplica calor de forma precisa sobre el mioma hasta destruirlo, sin afectar al tejido uterino sano. El procedimiento se realiza de forma ambulatoria, sin ingreso hospitalario y con recuperación casi inmediata.
Este tipo de tratamiento ofrece múltiples ventajas frente a los métodos tradicionales. Al no requerir cirugía abierta ni anestesia general, reduce los riesgos, el dolor postoperatorio y los tiempos de baja médica, lo que mejora de forma notable la experiencia de las pacientes.
Qué son los miomas y por qué requieren tratamiento
Los miomas uterinos son tumores benignos que se forman en el músculo del útero. Aunque no son cancerosos, pueden causar síntomas molestos como dolor pélvico, sangrados abundantes, presión en la vejiga y dificultades para quedar embarazada.
Afectan a más del 50% de las mujeres en edad fértil, especialmente entre los 30 y 50 años. Dependiendo de su tamaño, localización y evolución, pueden requerir tratamiento médico o quirúrgico. Hasta ahora, muchas mujeres eran sometidas a cirugías invasivas, con largos procesos de recuperación y, en algunos casos, pérdida del útero.
La termoablación por microondas abre una nueva vía terapéutica mucho menos agresiva. Se puede aplicar incluso a varios miomas en una misma sesión, y ha mostrado una eficacia notable en la reducción del tamaño tumoral.
Ventajas frente a otros métodos invasivos
A diferencia de la radiofrecuencia, otra técnica mínimamente invasiva, la termoablación produce una destrucción térmica más homogénea y controlada, lo que permite una desvascularización más eficiente del tejido del mioma.
También tiene la ventaja de no afectar los receptores hormonales ni alterar el entorno uterino, algo especialmente importante para mujeres que desean preservar su capacidad reproductiva.
Además, los resultados clínicos apuntan a que los miomas pueden disminuir hasta en un 90% tras el tratamiento. En miomas pequeños, incluso pueden desaparecer por completo. Esto evita, en muchos casos, recurrir a intervenciones quirúrgicas mayores.
Una opción ideal para mujeres con deseo de ser madres
Uno de los principales beneficios de esta técnica es que permite conservar el útero intacto, lo que la convierte en una opción óptima para mujeres con deseo gestacional o en tratamientos de fertilidad.
Desde la Consejería de Sanidad se destaca que las mujeres beneficiadas por esta técnica pueden someterse posteriormente a tratamientos de reproducción asistida, y que incluso pueden iniciar esos procesos en un plazo de apenas cuatro meses tras la intervención.
Esta rapidez en la recuperación es clave para mujeres que se encuentran en edades límites de fertilidad, o que no pueden permitirse interrupciones largas por tratamientos invasivos.
No todas las pacientes son candidatas
Aunque los resultados son prometedores, no todas las mujeres con miomas pueden acceder directamente a este tratamiento. Se requiere una valoración ginecológica individualizada, en la que se evalúa el tamaño, localización y número de miomas, así como los síntomas y antecedentes de la paciente.
La técnica es especialmente efectiva en miomas localizados en el espesor del útero (intramurales), que son los más comunes. En otros casos más complejos o con complicaciones adicionales, se pueden seguir valorando otras opciones.
Formación de profesionales y expansión nacional
El éxito del programa ha despertado el interés de otros hospitales, tanto públicos como privados. Actualmente, el Hospital Universitario de Móstoles se ha convertido en centro formador para especialistas de otras comunidades autónomas, como Cataluña, Galicia, Canarias y el País Vasco.
La formación permite que estos profesionales incorporen la técnica en sus centros, ampliando así su acceso a mujeres de todo el país. De esta forma, el hospital madrileño no solo lidera en aplicación clínica, sino también en transferencia de conocimiento y replicabilidad del modelo.
Alternativa real a la histerectomía
En la actualidad, muchas mujeres con miomas siguen siendo sometidas a histerectomías, una intervención quirúrgica que implica la extirpación del útero. Aunque eficaz, este procedimiento supone una intervención mayor, mayor riesgo quirúrgico y consecuencias emocionales para muchas pacientes.
Gracias a técnicas como la termoablación por microondas, ahora es posible evitar esta cirugía en muchos casos, lo que representa un avance significativo en ginecología moderna. Al tratarse de un procedimiento ambulatorio, las pacientes pueden retomar su vida habitual en pocos días, sin ingreso hospitalario y con mínimas molestias.
Un modelo de sanidad pública moderna e innovadora
Este tipo de avances demuestra el potencial de la sanidad pública cuando se apuesta por la innovación tecnológica, la formación continua y la atención centrada en la paciente. La experiencia del Hospital de Móstoles refleja que es posible implementar tratamientos de vanguardia, con alto impacto social y clínico, desde el sistema sanitario público.
La termoablación no solo mejora los indicadores de eficiencia hospitalaria, sino que también transforma la experiencia de las pacientes, ofreciendo soluciones más humanas, eficaces y sostenibles.