
Un introductor vascular es una vaina corta con una válvula hemostática que se coloca en una arteria o en una vena para permitir la entrada repetida de catéteres y guías sin lesionar el vaso ni provocar sangrado excesivo. Actúa como una puerta de acceso que se queda abierta durante todo el procedimiento.
Cómo se elige
El tamaño se expresa en French (Fr) y se escoge según el catéter o el dispositivo que se vaya a introducir. Los accesos más habituales son el radial y el femoral, y en procedimientos estructurales se usan además introductores de mayor calibre, como los transeptales, que atraviesan el tabique interauricular para llegar a la válvula mitral.
Riesgos y retirada
Aunque es un material sencillo, puede producir complicaciones como sangrado, hematoma, espasmo arterial, trombosis o infección. Al final del procedimiento se retira el introductor y se cierra la vía con una técnica de hemostasia, que puede ser manual o con dispositivos específicos. El tiempo de compresión y los cuidados posteriores dependen del acceso y del tamaño del introductor.
Para profundizar en componentes, clasificación y elección del calibre según el acceso (radial, femoral o transeptal), consulta el capítulo de la serie de formación Introductores vasculares: componentes, clasificación y elección según el escenario clínico.
Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.