El Hospital Doctor José Molina Orosa de Lanzarote ha conseguido un nuevo hito en la sanidad pública de Canarias al implantar con éxito el primer marcapasos sin cables de la isla. Se trata de un dispositivo de última generación que representa un importante avance en el tratamiento de trastornos del ritmo cardíaco, especialmente en pacientes de alto riesgo quirúrgico.
La intervención, realizada por un equipo desplazado del servicio de Hemodinámica del Hospital Universitario de Canarias (HUC), marca un antes y un después en la capacidad tecnológica del centro hospitalario insular, al acercar procedimientos altamente especializados a la población local, sin necesidad de desplazamientos a hospitales de referencia en otras islas.
Qué es un marcapasos sin cables y por qué es un avance
Los marcapasos son dispositivos implantables que regulan el ritmo del corazón cuando este se vuelve demasiado lento (bradicardia) o irregular. Tradicionalmente, estos aparatos se componen de un generador subcutáneo conectado al corazón mediante uno o más cables (electrodos) que estimulan eléctricamente el músculo cardíaco.
El modelo implantado en el Molina Orosa es un marcapasos intracardíaco sin cables, un dispositivo miniaturizado que se introduce por vía femoral (a través de la ingle) y se ancla directamente en el ventrículo derecho del corazón. No requiere cirugía abierta, no necesita crear un bolsillo subcutáneo ni conectar cables entre el generador y el corazón.
Entre sus principales ventajas clínicas destacan:
- Reducción del riesgo de infecciones (al no haber cables ni herida externa)
- Eliminación de complicaciones asociadas a los electrodos (fracturas, desplazamientos, trombosis)
- Menor duración del procedimiento
- Recuperación más rápida, con alta hospitalaria en menos de 24 horas
- Mejora del confort y la calidad de vida del paciente
Aplicación clínica: ¿para qué pacientes está indicado?
Este tipo de dispositivo está especialmente indicado en casos de:
- Bradicardia sintomática (ritmo cardíaco lento que provoca fatiga, mareos o desmayos)
- Bloqueo auriculoventricular, donde la señal eléctrica entre las cavidades del corazón se interrumpe
- Pacientes que no pueden ser sometidos a cirugía convencional por motivos médicos
- Personas con alto riesgo de infección o con anatomías que dificultan la implantación de marcapasos tradicionales
La decisión de implantar este modelo sin cables se basa en criterios clínicos definidos por el equipo de cardiología y electrofisiología del hospital, tras valorar cada caso de forma individual.
Una intervención mínimamente invasiva y con alto valor clínico
La intervención fue realizada con éxito por el equipo del servicio de Hemodinámica del Hospital Universitario de Canarias, especializado en este tipo de procedimientos, que se desplazó expresamente a Lanzarote para realizar la operación en el propio Hospital Molina Orosa.
El procedimiento, llevado a cabo en una sala de hemodinámica adaptada, consistió en introducir el marcapasos mediante un catéter flexible hasta el corazón, bajo guía ecográfica y fluoroscópica. Una vez ubicado en la pared del ventrículo, el dispositivo se ancló de forma estable y comenzó a funcionar de inmediato.
La paciente, tras una observación postoperatoria protocolaria, recibió el alta médica el mismo día o al siguiente, sin complicaciones, iniciando su recuperación con total normalidad.
Sanidad pública descentralizada: acercar la alta tecnología a todas las islas
Este tipo de intervenciones avanzadas realizadas fuera de los grandes hospitales refleja el modelo de descentralización sanitaria que está impulsando el Servicio Canario de Salud. El objetivo es que los pacientes de islas no capitalinas puedan acceder a tratamientos de alta especialización sin tener que desplazarse a Tenerife o Gran Canaria, evitando así traslados, esperas y complicaciones logísticas para ellos y sus familias.
En palabras de la gerencia hospitalaria, esta intervención “supone un paso más en la consolidación del Hospital Molina Orosa como centro resolutivo en el ámbito de la medicina especializada, gracias a la cooperación entre hospitales del sistema público canario”.
Impacto en la atención cardiológica insular
La implantación de este marcapasos intracardíaco amplía el abanico de tratamientos disponibles para la población de Lanzarote y Fuerteventura en el ámbito de la cardiología intervencionista. La isla ya cuenta con una unidad de hemodinámica consolidada, y gracias a esta colaboración con el HUC, puede asumir intervenciones que hasta hace poco solo estaban disponibles en centros de referencia.
Este avance también tiene un impacto organizativo y económico: se optimizan los recursos del sistema, se evita la derivación de pacientes frágiles y se reduce la presión sobre las listas de espera de los hospitales de mayor tamaño.
Un hito con valor clínico y simbólico
Aunque la implantación de marcapasos sin cables ya se realiza en centros punteros a nivel nacional, su ejecución en un hospital insular como el Molina Orosa representa un hito simbólico y clínico. Muestra cómo la sanidad pública puede adaptar la innovación tecnológica a entornos geográficamente complejos y garantizar la equidad en el acceso a tratamientos de vanguardia.
El caso de Lanzarote se suma a la tendencia global de apostar por la miniaturización, la reducción de la invasividad y la seguridad postoperatoria, pilares de la cardiología moderna.
Próximos pasos: ampliar la formación y replicar el modelo
Tras el éxito de esta intervención, el Servicio Canario de Salud valora extender este tipo de implantes a otros hospitales del archipiélago, especialmente en islas con servicios de hemodinámica activos o en crecimiento, como Fuerteventura o La Palma.
Asimismo, se pondrán en marcha programas de formación técnica para profesionales locales, con el objetivo de que, en el futuro, sean los propios equipos insulares los que realicen estas intervenciones de forma autónoma.