¿Qué es la fibrilación auricular?

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca sostenida más frecuente en la práctica clínica. Consiste en una activación eléctrica caótica y desorganizada de las aurículas, que deja de contraerse de forma coordinada y late de manera irregular y, con frecuencia, acelerada. No suele ser mortal por sí misma, pero aumenta de forma significativa el riesgo de ictus y de insuficiencia cardíaca si no se trata adecuadamente.

Síntomas y riesgo de ictus

Puede cursar con palpitaciones, fatiga, falta de aire o sensación de mareo, aunque una proporción importante de pacientes no nota ningún síntoma y se diagnostica de forma casual. El principal riesgo de la fibrilación auricular es la formación de coágulos dentro de la aurícula izquierda —sobre todo en la orejuela izquierda—, que pueden desprenderse y provocar un ictus. Ese riesgo se estima con escalas como la CHA₂DS₂-VASc, que orienta la necesidad de anticoagulación.

Tratamiento

El manejo combina habitualmente anticoagulación para prevenir el ictus, fármacos para controlar la frecuencia o el ritmo cardíaco, y en determinados pacientes procedimientos como la cardioversión eléctrica, la ablación por catéter o el cierre percutáneo de la orejuela izquierda cuando la anticoagulación no es una opción viable a largo plazo.

Este contenido tiene fines divulgativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

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